miércoles, 9 de mayo de 2012

Pubertad

Tal vez es un canto,
quizá una danza,
es pena y mancha
honda y negra.

Como un sendero
de mil destinos,
como las noches de un jupiter,
con diez mil lunas

Un tortuoso camino
sin señales,
carente de mapas,
incierto, noctambulo.

Con obeliscos bajo interiores
y sangre sin heridas.
con pustulas como una mapa
y sentimientos empacados.

Patria.

Canta mariposa de tierra,
arma un collar de penas,
con esperanzas agujereadas,
entre las cuentas y canta.

Acuéstate en un sol largo,
largo, oscuro y malva,
hazte una caricia con las manos,
como las que se hacen las putas.

De esas caricias, acompasadas,
de las que hablan tus machos vulgares,
de esas que amarran cien almas
a un par de piernas compradas.

Acuéstate morena con todos,
y hazte una mujerzuela,
que quizás un día de esos
de esos que iniciación amarillos
de esos que acaban escarlata,
la indignación valla y se apiade
y toque las puertas
de esos perros,
de esos que te llaman patria.

Magia

Infieres célibe en mí,
concediéndote permisos,
proponiéndome pecados,
revoloteando en mi oídos.

Encarcelas los ojos,
entre manos sudadas,
y el pudor que se te cuela,
haciéndote mojar la falda.

Ahora un tiempo fiscalizador,
con aquel par de miradas,
disciernen el alma,
hostigan el corazón.

Los dientes destellando,
tras los labios indiscretos,
los pómulos enrojecen,
Cortan la respiración.

¡Si mi aliento te tocara,
Hasta el sexo te hace agua!

viernes, 4 de mayo de 2012

Es menos hierático y mas engorroso....

Bañarme en tus alas,
mojando de arena las caricias,
dando vueltas entre tus vértices,
aunando cada una de tus curvas.
intercalando entre las hebras de tu pelo,
los dedos sutiles de la fantasía,
es viajar entre las vetas de un framboyán,
montado en el pétalo de una rosa de Bayahibe.

Soslayar la sonrisa de tu boca,
para cruzar saltando hasta labios,
es como abismarse
a un mitin de un partido de oposición.

Anudar la sutileza del pudor,
de la modestia que cubre hasta tu respiro,
como escamas de un pez de plata,
incrustadas infinita e intrínsecamente cerca;
es intentar tamizar las dunas de cualquier Peravia.

Conducir una procesión de piropos
con destino a tus oídos fugaces,
es similar a guiar chivos
por las piedras de un árido San Juan.

Robar un beso de tu boca
parece una travesía al Santo Cerro,
o una peregrinación hasta el cuadro de una Basílica.
Solo que lo primero es menos hierático y mas engorroso...

martes, 1 de mayo de 2012

¿Bailamos?

Cadencias en el aire,
pasos que se pierden
trazados entre las tablas,
entre los dedos y las caderas.

Navegando entre acordes necios,
piruetas desangeladas,
y en el cielo de este lodo,
un cisne y un sapo
chillando, croando, chapoteando.

Los cocuyos en la vorágine infinita de recuerdos
de dogmas, de fronteras, de señales,
garatusas de una alzada.

Como embeleques se trasladan los cuerpos,
y una noche no alcanza para tanto baile,
danzadlo bien,
solo resta quedar dormidos.

domingo, 29 de abril de 2012

Los Caminos...

¿Qué no es anómalo?
Los caminos son generalizaciones.
largos trechos de zigzagueantes pensamiento,
inhumaciones de suspiros fantasmagóricos,
sube y bajas de filosofías,
libros de boutique.

Los caminos son la vorágine de un túnel,
la tendencia mortuoria de una tarde,
una mirada causal.

Los caminos son sendas de alborotos,
son retorcidos cachivaches, esquinas, gavetas.

Los caminos son puertas de otros mundos,
estancias del don de errar,
adoquinados de guijarros, de pedernales, de olvidos
teñidos de sombras, de hojas y de otoños.

Los caminos son cautivos del rastrojal de piruetas

Los caminos son testigos, testaferros, calumnias.

Los caminos son apenas risas, a tientas gemidos.

sábado, 21 de abril de 2012

Cristal Templado

Durante el tours, los novatos habían escuchado a Lionel Romero señalarles cada lugar en H&D Juristas, desde que entraron por las grandes puertas de cristal reforzado, hasta que llegaron al quincuagésimo octavo piso de la gran torre que alberga los cientos de oficinas de los abogados que integraban el bufete. Lionel Romero era el vicepresidente administrativo, era un joven abogado, inteligente y despierto. A pesar de ser relativamente corto el tiempo que hacia que había egresado de la universidad, era realmente impresionante la forma como había escalado en aquella compañía, que era quizás una de las mas importante de la ciudad.
Al abrir las puertas del ascensor, los doce novatos fueron recibidos por una gran estancia, con una larga pared de cristal al fondo cubierta con blancas cortinas enrollables; iluminada toda por largas lámparas fluorescentes, que daban un tenue brillo violáceo y en el centro doce sillas blancas dispuestas en medialuna, con un pasillo en medio, frente a un gran sillón giratorio.
Agradecería que todos tomaran asiento Dijo Lionel, mientras él mismo se sentaba en el gran sillón negro. Luego de que todos obedecieron, continuó H&D Juristas es un bufete de abogados con mas de siete décadas de calidad y el mejor servicio del mercado y solo estamos interesados en personas que puedan lograr el mismo nivel. H&D está basados en tres solidas premisas, que nos han consolidado en el mercado, creadas por Don Jhon Heartfield fundador de esta compañía…Pasaron como diez segundos antes que con voz lacónica y dramática, Lionel agregara solidez, solidaridad y transparencia.
Lionel se giro sobre su asiento y sacando un control remoto de su elegante traje recto de tres botones, lo apunto a las ventas, haciendo enrollar todas las cortinas, dejando al descubierto un magnifico paisaje de los cientos de edificios que conformaban la gran ciudad.
Miren dijo, señalando la ciudad pero no miren la ciudad, observen algo más cerca, el cristal que los divide de ella, dos irrompibles hojas de cristal templado. Ahora imaginen que la ciudad es un gran campo de batalla y que ese cristal es un gran escudo que los mantiene a salvo, con la especialidad de que les permite observar sin ser lastimados.
De repente Lionel se puso de pie, se quito la chaqueta y la puso sobre el sillón que empujó a un lado. Recogió las mangas de su camisa azul cielo y caminando fue y se paro frente a las puertas del ascensor. Atravesó corriendo el pasillo que formaban los dos grupos de sillas que ocupaban los novato estrellándose contra la gran ventana de cristal. Los principiantes se quedaron fríos mirando las acciones de Lionel y casi padecen un infarto, al verlo chocar contra el cristal, pero respiraron profundos, riendo y aplaudiendo al ver que el cristal se había mostrado impertérrito, haciendo rebotar a Lionel Romero como a una pelota.
―¡Así son las premisas de esta empresa! ―alzando la voz, dijo el abogado siempre que las cumplan se mantendrán seguros aquí dentro.
Lionel siguió haciendo otras exposiciones sobre las modalidades de trabajo y explicando que tenían que hacer para ganar la reputación necesaria para ascender en el mundo del derecho. Respondió todas las preguntas que surgieron haciéndoles ganar confianza a los jóvenes y poniéndose de pie comenzó a saludarlos a todos individualmente. Cuando todos se dirigían al ascensor, uno de esos chicos divertidos y/o extrovertidos, que siempre aparecen en los grupos, quedándose atrás dijo:
Podría repetirlo.
¿Qué cosa, joven?Preguntó Lionel, aunque sospechaba de que se trataba.
El salto respondió.
Claro, lo he hecho cientos de veces ante grupos como ustedes y diciendo esto, volvió a quitarse la chaqueta y poniéndose en posición semi-incorporado, como los corredores olímpicos, salió casi disparado hacia la ventana y dando un salto choco contra el cristal y lo atravesó. Contrario a las ocasiones anteriores, esta vez el cristal cedió, rompiéndose en miles de pequeños granos de vidrio, que junto al grito aterrador de una de las noveles abogadas, acompañaron a Lionel hasta la acera durante al menos diez segundos.
Mientras caía, todos los que Lionel había amado pasaron frente a sus ojos como en una película, luego sintió que se desmayaba y al final oscuridad, silencio y vacío.